Jorge M. González
El pasado 29 de mayo, se celebraba en el mundo los 50 años en que por vez primera un hombre pisara la cima de Chomolungma, la Diosa madre del mundo, o Everest. Ese mismo día, luego de 6 meses y medio de escaramuzas y triquiñuelas, Gobierno y Oposición venezolanos, de la mano de Cesar Gaviria, llegaban a la cumbre de las conversaciones, firmando un acuerdo en busca de un referendo y la posibilidad de salir de un gobierno sobradamente inepto.
Una vez escalada la mítica montaña, Edmund Hillary y Tenzing Norgay no creyeron que otro lo intentara. Sin embargo, desde 1953, muchas personas se han parado en ese lugar, convirtiéndose en orgullo de sus países, amigos y el resto de los mortales. Es así como en 1993, Ramón Blanco, Español adoptado Venezolano izó nuestra Bandera en el Everest, convirtiéndose también, en la persona de más edad en llegar allí para el momento. También en Mayo, pero del 2001, los muchachos del Proyecto Cumbre lograron izar la tricolor Venezolana allá arriba.
Sabemos mucho sobre los que lo lograron, pero poco sobre los que no lo hicieron o quienes clamaron haber llegado. De estos últimos, es notorio el ascenso de George Mallory y Andrew Sandy Irvine en 1924, quienes intentaron llegar a la cumbre, sin regresar. Su compañero Noel Odell, con un testimonio fluctuante, según los años, siempre dijo que estos escaladores llegaron al tope. Conrad Anker, en 1999, encontró el cuerpo de Mallory, caído desde la cresta debajo del Segundo Paso, testificando que no había manera que los Ingleses hubieran coronado.
En 1952, una supuesta expedición clandestina de Rusos hizo un asalto por el Lado Norte, costándole la vida a 6. La federación Estalinista de Montañismo, predeciblemente, negó el intento con la doble intención de hacer creer que si se hizo. Aunque Pavel Datschnolian, aparente líder, jamás fue visto luego de esta fecha, nunca se ha encontrado evidencia física de tal intento. Los expertos dicen que realmente nunca sucedió. Tiempo después, en 1960, 3 escaladores Chinos afirmaron haber ascendido por la cresta Noreste y colocado un busto de Mao Tse-Tung en la cumbre. Busto que jamás se ha conseguido. Notas confusas y faltas de información, hacen pensar que estos tampoco coronaron.
Inmediatamente luego de hablar Gaviria sobre el acuerdo, se encadena radio y televisión, y el golpista-locutor, cruzado doble, intentando robarse el show dice que espera que el acuerdo no sea un saludo a la bandera. Como si no supiéramos lo que significan sus palabras (si no, pregúntenle a los niños de la patria, a los tantos nuevos desempleados, a quebrados pequeños y medianos empresarios, por mencionar algunos.). También escuchamos al Vice diciendo que el acuerdo no tiene nada que ver con el referendo.
Por los vientos que soplan, la llegada al referendo parece bien escarpada, y aunque vamos a llegar allá, como que va a ser más fácil encontrar en el Everest el busto de Mao.