Los nuevos símbolos patrios

Sergio Jablon

Nada es inmutable. Ahí tienen ustedes, como claro ejemplo, los símbolos patrios. Desde el colegio nos explicaban que en estos objetos (Bandera, Escudo, Himno y demás) cada cosa que vemos tiene un significado, elaborado por expertos, que fue ganando valor con el pasar de los años. Así, por ejemplo, si en el Escudo vemos a la izquierda una rama de olivo y a la derecha una palma de laurel, no era porque el dibujante copió mal una de las dos ramas, sino porque una representa la paz y la otra la virtud.

Sin embargo, siempre es buena una segunda opinión y nunca está demás analizar mejor las cosas. Sin ir más lejos, ya le cambiamos el nombre al país para indicar claramente que… En fin, en este momento no estoy muy claro de qué fue exactamente lo que logramos con nuestro nuevo nombre, pero seguro fue algo estudiadísimo. Y ya sabemos que para el próximo año se espera que la Asamblea apruebe que le agreguen otra estrella a la nuestra Bandera. De paso, y como la experticia no tiene edad, el Ejecutivo está ahora pensando en llevar a cabo otros cambios de acuerdo a los comentarios realizados por Rosinés, la hija menor del Presidente, quién tuvo a bien señalarle a nuestro mandatario uno de los defectos de nuestro Escudo, como lo es el hecho de que el caballo cabalga para un lado, pero mira para otro.

Claro que esta es una observación reciente porque, hasta hace poco, la infanta prácticamente no le paraba a los caballos y más bien se concentraba en las morrocoyas, como también nos explicó el propio Presidente en otro de sus maratónicos dominicales. De allí que haya salido una propuesta genial: girar la cabeza, poner más cómodo al caballo y, acorde con los nuevos tiempos, permitir que cabalgue raudo y veloz hacia la izquierda. Y si ahora, por verse cuerpo completo no cabe en el pequeño espacio que le asignaron, pues que se amplíe el escudo.

Cuentan que más de uno trató de explicarle al Primer Mandatario que la posición del caballo no respondía a una dificultad motora sino al hecho de que supuestamente se trata de un caballo desbocado que simboliza la libertad.

-¿Acaso insinúa que si alguien es libre no puede cabalgar hacia la izquierda? –cuestionó el mandatario.

-No, no, nada que ver. Lo que sucede es que un corcel brioso.

-¿”Corcel brioso”? Eso más bien suena a posición de yoga. Posición que seguramente da tortícolis, dicho sea de paso. Me hacen el favor y me corrigen el dibujito. Y ya que estamos, vamos a volarle una de los dos matas del costado y sustituirla por una caña de azúcar. Fidel se va a quedar loco… Y de paso quitemos los cachos de arriba, que se ven horrorosos. Yo no sé qué estaban pensando que los que dijeron que los cachos significan abundancia… Se ve que en la época todavía no se había compuesto el “Santo Cachón”. Y abajo, entre las fechas, agreguen el “4 de febrero”. Y a conciencia que una torre de petróleo en lugar del haz de espigas no caería nada mal. Y de paso me gustaría más rojo y menos amarillo…

-Lo que pasa es que, bueno, eso de los colores, viene justamente por la bandera que…

-Justamente de eso también les quería hablar. Rosinés también me sugirió que pusiéramos el rojo en el medio y el azul debajo porque eso de “amarillo, azul y rojo” rima con “la bandera de los piojos”, y en el colegio se burlan mucho.

-¿Y los otros símbolos?

-Ahora que lo mencionas te quería hablar del árbol. De pana que el Araguaney es bonito, pero fastidioso. ¿Alguna vez has visto a alguien jurar bajo un Araguaney? No creo. Vamos a cambiarlo por un Samán. Y el turpial a conciencia que es como débil. Nada como un morrocoya. O un cachicamo, si quieres poner algo más grande. Y de pana que la Orquídea está devaluada Fíjate que ya ni se ven los billetes de 500… Hay que ir con los nuevos tiempos. Sugiero a Flor Nuñez…

Está bien. Como bien decíamos al principio, nada es inmutable.

Ahora, lo que me tiene un poco preocupado, es que aparentemente Rosinés hace poco vio la nueva versión de la Cenicienta e hizo algunos comentarios en torno al Palacio de Miraflores.

Sergio Jablón

Publicado en el diario El Nacional


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